COLONIAL
En un pueblo colonial, muy apacible y sencillo,
donde todas las personas se conocían, donde había humildad y egoísmo, como en
todos los rincones de la tierra, y diferentes clases personas y culturas; Existían
cuatro hermosas mujeres, descendientes de familias importantes, protagonistas
de muchas historias.
Ellas, encantaban
a más de uno, una se llamaba María, hija del juez del pueblo, tenía un cabello
color castaño, brillante y largo; cada
vez que su mama (nana) le hacía una trenza que adornaba con una cinta roja, era como ver una flor en medio de la
tormenta; a la segunda, le decían la cacica Guatavita, heredera de la sangre de
los primeros indios y de su cultura ancestral, la habían nombrado como su
bisabuela; era de piel morena y unos grandes hermosos ojos cafés, y desprendía dulzura en cada palabra que salía
de su boca; su madre y padre eran dueños
de grandes terrenos que heredaron de su familia Cacique.
La tercera, una de las personas más picaras de este pueblo,
esposa de uno de los hombres más reconocidos y que le dio muchos dolores de
cabeza a su familia, hasta que un fiscal venido de España se casó con ella; era hermosa físicamente, pero con un alma negra, más
negra que el carbón, y la ultima la más interesada y mala niña se
llamaba Crispina, les hacía creer a todos que tenía una enfermad para que su
padre un ganadero del pueblo le comprara que ella quisiera, era hermosa pero
muy caprichosa.
Muchos hombres pensaban que el que lograra
conquistar a una de ellas sería muy afortunado, había específicamente tres
hombres que daban todo por ellas.
¨PARA CADA MUJER HAY SU HOMBRE¨
La cacica Guatavita tenía un compañero de la tribu
que siempre estuvo enamorado de ella, Efraín un gran hombre estaba enamorado de
María, y un hombre humilde y amoroso se enamoró de Crispina la cual cambio, por
el amor.
Pero, en cada cuento hay un final feliz y otro
triste, llego la invasión de los españoles, recogieron tesoros, mujeres y se
llevaron a estas cuatro mujeres. los
cuatro hombres pelearon por ellas, pero las únicas que corrieron con suerte y
se lograron salvar fueron María y Crispina.
Ahora, al pasar los años recuerdan con tristeza a sus
compañera y fieles amigas, las vidas que se fueron injustamente, y ruegan la
justicia Divina.
Xiomara Ortegón
-Brayan Cárdenas
-Jonathan Díaz
-Brayan Correa
-John Miranda
-Fernanda Melo
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